lunes, 26 de noviembre de 2007

Susurros desde Chiloé


Susurros desde Chiloé

Comentarios del libro “ Susurros desde Chiloé”


Patricia Pérez Madrid, poeta chilena residente en Buenos Aires desde hace varios años.
Pérez Madrid reúne poesías de protesta social, expresa con voz tajante el horror de un mundo en descomposición, pero en cuya indignación se respira un profundo lirismo. Exhibe una poesía valiente en su desgarrado clamor, que no elude recurrir a metáforas de honda crudeza.
Surge también de sus letras, la mirada hacia la interioridad y el ser amado, cuya imagen y connotación se despliegan en una emotiva sensualidad.
Demuestra posee una capacidad de síntesis para explayar su sensibilidad, que se visualiza en sus poemas breves.
Patricia Pérez Madrid, logra afortunadamente para la poesía, concretar sus deseos utópicos frente al mar, frente a si misma y comunicarlos al lector con magnifica claridad.
SB

Susurros desde Chiloé

Flotando sobre el canal en mi cuerpo de gaviota,
sorprendí al barco fantasma en su recorrido nocturno
con luces de colores y cantos de sirenas.
Los marineros muertos preparaban las redes en cubierta,
para atrapar los sueños húmedos y continuar tejiendo sus mortajas.



Convertida en piedra suspendida en el aire,
me arrojo hirviendo al fondo de la marmita- tierra.
Apilan sobre mí, envueltos en nalcas,
los mariscos chilotes que sueltan sus jugos
para ser devorados por los bien nutridos
que vivirán tres veces y engendrarán cien hijos.


Chiloé, susúrrame tu melodía triste
de aldea costera en el archipiélago.
Conviérteme en leño robusto y redondo
penetrando tu suelo. En ceremonia mágica
levantaré las casas, navegadas por bueyes,
trasladándolas de pueblo en pueblo.
De un extremo del ovillo de la oveja más verde
tejeré los gorros laneros
para abrigar a los hijos de las doncellas
que miraron los espermáticos ojos del Trauco,
mientras las mujeres, empañueladas las cabezas,
amasan el pan, preparan la chicha de manzana
y un cordero se cocina directo al fuego
ensartado en un palo.


Madre

Madre ¿Dónde te fuiste?
Esa anciana confusa y despeinada
tiene tu cara y tus manos.
Grita, da órdenes contradictorias,
visita lugares inexistentes.


Confusa y despeinada, delgadísima.
Una sonda nasal va directo a su estómago.
Inmóvil en el catre clínico,
quejumbrosa a ratos.
Esa bolsa con orina a medio llenar
me cuenta que tiene insertada
otra sonda en su cuerpo.
La mascarilla de oxígeno
calma el zumbido de su respiración,
la adormece.


Me acerco para encontrarte.
Tus ojos lejanos me recuerdan
tu frase célebre ante el espejo.
“Ñatita ¿Que hago yo dentro de esta vieja?”



Nacer en Buenos Aires



Naceré en Buenos Aires.
Húmeda y expuesta,
gemiré inspirando sus sonidos.

En el cordón sangrante
amarraré mi pasado
adoquinando sus calles
de historias ocultas.

Naceré dos veces
de un maternal zapallo.
Fluyendo del barro,
inundada y fértil.





CARDENAL

“ Cura de mi pueblo
alegre y sencillo,
siempre te recuerdo
como a un buen amigo.”

Que extraños pensamientos
genera tu mente y la de tantos.
Pensamientos rojizos de sangre y de sombra
gritos amordazados,
guardados en catacumbas negras
de dolor, de olvido blanco.
Expuesto a la opinión de los que escuchan
que asienten con aire solemne.
Sin culpas ni remordimientos susurrantes
revoloteando por las noches.

Dijiste Cardenal, que el torturador
arrastraba la culpa
Dijiste, además, que su dolor era
comparable con el del otro
“El castigo del torturador
es el dolor de haber torturado”
¿Que castigo le darías a Jesús
por haberle causado ese dolor
a los que lo crucificaron?

Y el olvido,
las reflexiones sobre tu olvido
orar, perdonar, olvidar, no hablar.
¿La muerte y la tortura
es un mal necesario?
¿Permanecerán ocultos
por los siglos de los siglos?
Tus pensamientos sobre el olvido
ocultan lo recordado.
Olvidar, cardenal,
seria tu fin.
Te mantienes por la memoria
por la presencia omnipresente
en iglesias, en rezos
colgando de tu cuello
y del cuello de tantos
una imagen torturada
de JESUS


Tu trabajo es recordar palabras,
versículos, milagros.
Repetirlos día a día,
por siglos
entre copas, reverencias e inciensos.

Amén










CELIBATO


De noche,
la mano que eleva la hostia,
se desliza culposamente
bajo las sábanas.
Y descendiendo a los infiernos
agita frenéticamente
al demonio.




DENUNCIA


Mujeres de este país, mirando al techo.
Generación entera mirando al techo.
Desnudas mirando al techo.
Piernas abiertas, mirando al techo
buscando una respuesta.




ESTREÑIMIENTO


Me fue negado el placer de eliminar mis deshechos,
sin alternancias, sin réplica.
Un no mudo, silencioso,
sentencia sin tiempo.


Espera angustiosa, inquietante
acumulada por ellos
(mis deshechos)
retorcientes, apremiantes, ruidosos.


Resignada espera
interferida
por mecanismos químicos o vaselinicos.
Espera paralizante,
azulada .
Interrumpida por falsos anuncios
prometedores de éxtasis eliminatorios.
Esperaré.
Tal vez mañana…



MUJER CON UN HIJO DESAPARECIDO


Su amor,
inmenso , sobreprotector.
Agoniza en su alma humeante.
Media alma agoniza,
la otra mitad, espera.







PALESTINA

Me arrodillaré a tu lado.
Sin mirarte a los ojos
te lavaré los pies.
Traeré a cuestas el olivo y la paloma.
Atribulada y silenciosa
te pediré perdón.





PERIODO BESTIARIO


Algo esta mal.
Algo que no encaja.
Un puzzle con sus piezas idénticas.
Un perro dando giros
tras un rabo inexistente.
Un cristal roto.
Un cuadro a medio terminar.


Quizás sea el misterio
o simplemente no hay explicación.
Podrían ser distintas realidades
que se superponen
conviven, no se encuentran.


Realidad parcial,
excluyente mirada en blanco y negro
determinadora de verdades absolutas.
Bestialmente compatible
con la obtención del poder.
Los débiles abusados
se inmolan o se resignan.
El resto baila al frenético ritmo
de la genuflexión.
Impredeciblemente
un hombre valiente
les arroja sus muertos en la cara.


POR UNOS PESOS


El sonido del cierre
le relampagueo en los ojos,
indicándole el camino.


SEXO POR SEXO

El sexo
independiente de la voluntad
es obligatorio.
El sexo
es un derecho y un deber.
La obligación es explorar
el cuerpo.
El placer se avecina frotándose
contra uno mismo o contra otro.
El que no se masturbare
pecaría de omisión.


siglo veintiuno


ola rodando al horizonte
piedra en picada hacia el cielo
machos perforando machos
transpirando polvo
blanqueándose al sol

alimentados por sonda
meando por la cintura
hablando por parlantes
amamantados sin pezón

tetas falsas, culos aspirados
erecciones a control remoto
educados por la caja boba,
respirando mierda

trepar pisando cabezas
a codazos creando espacios
mirando tibiamente a los ojos
miente miente que algo quedara

aceitando suelas de zapatos
cáscaras de plátanos en las esquinas
ocultando trampas con flores frescas
sueldos de blancos en negro
negros en blanco

condena a muerte por portación de rostro
condena a muerte por portación
condena.





























1 comentario:

azpeitia dijo...

Magníficos tus versos Patricia, que sorpresa tan grata encontrarte desde la vieja y asmática España...un beso muy fuerte desde azpeitia